La superficie es una ilusión

Instalación

Muestra individual, La guanaca azul, El Calafate, Santa Cruz.

Curadoras: Ana Volonté, Toia Ibañez

Pieza musical de Scott Jackson: Contemplation of forest grouth and decay cycles

Anotaciones sobre “La superficie es una ilusión”

de Ale Montiel
en La Guanaca Azul. Calafate, septiembre de 2022

 

Plié

-Una fuente de formas esbeltas pendiente del techo se mueve sigilosa, me refleja. Por momentos el sol refracta sobre su superficie y salpica gotas de luz. Entro a la composición que por ahora solo puedo imaginar, un poco encandilada.
-Pienso en una tonelada de referencias de antemano que intento erradicar con mucho esfuerzo y me quedo con el olor a tierra húmeda que es el mismo que siento cuando me acuerdo de las lluvias de otoño en mis pueblos. Creo que tiene más sentido aunque sea por una cuestión de escala. Calafate también es un pueblo en cuanto a que todavía los elementos naturales del paisaje siguen ocupando un porcentaje inmensamente mayor a los rasgos de la intervención humana. La única vez que fui, el frío condicionó muchísimo mi nariz y los contrastes de color. Pero eso es algo que me pasa a mí por ser de un pueblo con otro paisaje. Desde la llanura pampeana esto que propone Ale, se ve tan raro como la cueva lechuguilla. Esta cueva la descubrí dando saltos de hiperlink intentando encontrar palabras para describir el complejo entramado de signos que compone en su modo actual de trabajo. La cueva en cuestión tiene todos los elementos naturales del artificio, es decir, funciona autoprovocándose formas extrañísimas dotadas de todas las partes que retroalimentan su existencia y que no se parecen a ninguna otra a la que lxs humanxs hayamos podido ver o entrar. Devela modos posibles que aun tenemos ubicados en el estilizado plano de las ficciones escenográficas pero no son mas que verdad natural en funcionamiento.

-Con solo entrar, la mirada está afectada por otro sistema de referencias, un perfume nuevo, un viento inaugural.

 

Relevé

-Hay cúmulos de tierra dispuestos en formas geométricas que condicionan la circulación. Hay objetos pendientes desde el techo que implican una contorsión. Hay imágenes fijas y en movimiento en diferentes alturas que tensionan mi verticalidad. Hay formas como bichos dibujadas a través del corte artesanal sobre papeles que penden de algunos puntos cayéndose a la tridimensión. A este jardín (que más que jardín es una huerta) elijo leerlo con el cuerpo en el segundo movimiento.

-Las piezas ancladas o brotando de la tierra se convierten en un ecosistema en funcionamiento donde es posible enraizar, crecer hacia abajo, sostenerse o arrancarse. Puedo ver mis pies apoyados en la misma tierra de la que brotan unas flores no del todo vivas dibujadas en una transparencia perfecta. Si las reuniera en un ramillete se verían como un diagrama de julia hecho de glaciar.

-Escucho a Ale que cava un pozo cuyas dimensiones son necesarias y suficientes como habitación para su cuerpo. Se oyen las paladas, se ve la tierra volar rítmicamente a su alrededor, el piso que corta es cada vez más húmedo hacia abajo y al revolear hacia afuera se va secando. Pasan varios días. La nieve y otras cosas modifican el paisaje. Ale se va entrenando, se especializa en movimientos, en respiración, en palas, en tierra volando, en capas tectónicas.

-La inerte estabilidad de las piedras que parecieran no hacer nada, acá destellan a partir de un señalamiento. Son testigos de la erosión que las carcome mucho mas lento que a todo a su alrededor.

 

Arabesque

-Encontré un modo y un punto desde donde me gusta ver el trabajo de Ale: una serie de piezas que son el resultado material de un funcionamiento tan ordenado que admiten una percepción completamente caótica en la que el equilibrio depende de la propia inscripción. -El paisaje organizado por elementos fundamentales del ecosistema de nuestro planeta, podría ser en realidad solo un orden posible en que la línea del horizonte al medio es el verdadero eje que podría rotar en cualquier ángulo permitiéndonos ver en el cielo lo que pasa en lo profundo de la tierra y al revés.

-El paisaje constituido desde la perspectiva, la observación y la experiencia subjetiva aporta a la construcción colectiva del propio pueblo.
-Los mecanismos a un lado y al otro de la montaña, el lago, el glaciar, los edificios, construyen un esquema que por semejanza u oposición muestran una síntesis paradigmática del funcionamiento del mundo. Pero todo esto es un pensamiento mío y por lo tanto perspectivado y sin pretensión de verdad, un poco tibio.

-Cuento algunos tiempos inmóvil antes de seguir.
-Esta tibia duda se debe a un mecanismo dicotómico que tensa la posibilidad de los términos medios, las escalas de grises, las excepciones, las misceláneas inclasificables. Una duda que sostiene el equilibrio de la belleza, un sistema de tensiones donde la vista y los órdenes que parecieran regir todo se encuentran en un sutil y constante movimiento. Así veo el trabajo de Ale, agitándose desde líneas perfectas en dirección a las acciones de su propio cuerpo sin mediación con la materia.
-Lo cautivante de lo fractal no solo evidencia la posibilidad de multiplicar una fórmula compositiva esencial hasta el infinito sino una lógica sensible con la que construimos nuestro modo de mirar las cosas y por lo tanto de experimentar la percepción en el arte.
-La aparente exactitud de los contornos posibilita ver formas infinitamente irregulares. Me gusta que después de hacer un sinfín de observaciones, las conclusiones no resulten formas delimitadas sino, del mismo modo, funcionamientos que podrían desatar un acto completamente caótico.
-Pienso en la perspectiva horizontal que tienen lxs que conviven con Ale. En cómo la verán serpentinearse por las calles del pueblo, trepar los cerros, pegarse los pies a la escarcha de la mañana. Cómo ven a Ale remarcar su pertenencia, hacer su obra ahí, construyendo este jardín lleno de secretos.
-Pude entender lo que pasa debajo de la tierra en completa oscuridad preparando en invierno la nutrición necesaria para la primavera.
-Esta coreografía se enriquece en la repetición y la relectura. El ejercicio de vaciarse agiliza el movimiento. Volver otro día, a otra hora, en otro estado. Del mismo modo como se dilatan las pupilas en la oscuridad para ver lo que en otras condiciones nos encandilaría de certezas. La superficie es una ilusión.

Ana Volonté

 

La superficie es una ilusión

Con un sentido  muy otro a la desmesura, híbridos y germinados  se perciben y al hacerlo se sienten  en un intercambio  físico, plástico  y simbólico.

El artista que trabaja en la naturaleza  sólo en apariencia obra en territorio conocido. Ilusión  óptica,  alucinación,  delirio,  desvarío, imagen engañosa.

Contemplar  la naturaleza ya es encarnarla.

                        Toia Ibañez